Hoy el día ha salido torcido. Llueve. Estoy triste. Son de esos días que tendrías que volverte a la cama y no salir de allí hasta el día siguiente. Pero qué hago yo en la cama si está llena de pingüinos. Mientras me tomaba el café con leche he puesto la radio y he escuchado la canción. Lo que me faltaba para el duro. Yo no soy tu propiedad.Y me harte de hacerme el mudo, quítate el complejo de teniente que el amor sin libertad, dura lo que un estornudo. ¡Jodío, Arjona! Qué me conoce, el pavo. Es la historia de mi relación con Manolo. Por luchar por mi libertad ahora me encuentro más sóla que la una. Bueno, como es aquello...más vale sola que mal acompañada, ¿no? Soy un desastre, amigas (musiquilla de fondo o la misma cancioncilla de Arjona), en vez de dar aliento a mis clientas del consultorio me dedico a explicarle mis penas. ¡No soy una profesional! Pero qué pasa, hoy por ti mañana por mi... Me da pánico que vuelva la noche y los pingüinos estén por ahí dejandome las sábanas hechas unos zorros. Me voy a currar, que el trabajo dignifica y por lo menos te quita
los pájaros (o los buitres de la cabeza).
los pájaros (o los buitres de la cabeza).
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