Noche de ronda (1)
Tomamos asiento en la tasca y el grupito empieza a calentar motores. Ocho hembras en una mesa, cuatro en frente de otras cuatro. Miradas cómplices, comentarios jocosos sobre un camarero que no tiene mala planta pero tiene un delantal lleno de roña como para llevarlo a un concurso de gorrinos encebollaos. Entremeses de primero, segundos a discrección y sangría para ponernos las pilas. La mesa parece un velatorio....¡¡¡y un huevo!!! Vaya manera de cascar, parece que traigamos palabrerío atrasado porque es un no parar, a veces me hablan tres a la vez, mira que me cuesta, debo tener cara de buen escuchar y... Nati que me explica la trifulca que tuvo esta semana con la señorita de la guardería porque a su niño le arañaron y no le dio importancia. Pepi me suelta que su jefe le está tirando los tejos y que como no ceda se ve en la calle, a mí me extraña mogollón, porque o su jefe vende cupones o la chica tiene más fantasía que la Sirenita, con esas gafas de culo de vaso que me lleva no me la imagino en plan Matahari ni con un par de chutazos de sangría que llevo. Mientras Nati cose a insultos a la seño de la guardería y Pepi me explica las peripecias para escapar de los tentáculos del pulpo de su jefe, Isabel, que la tengo a mi derecha, me explica las cabronadas de su ex: que si no le pasa la pensión de su hija, que si no la va a buscar al cole cuando le toca, que si patatín y que si patatán... ¿Y yo cuando meto baza? Poco a poco vamos unificando conversaciones y todo se resume en una: la crucifixión del macho ibérico. Argumentos principales: son unos inmaduros, prometen y prometen hasta meter y después de meter olvidan lo prometido, salidos de mierda para luego dar sexo conejero de baja calidad, falta de detalles, falta de habilidades domésticas, higiene de dudosa calidad, panzas cerveceras y calvicies de monaguillos... Lo dicho, un despelleje de cojones, nunca mejor dicho.
Bien contentas, nos vamos para la disco. Siempre está la sabidilla del grupo, la Encarni, que conoce un antro que ponen música muy guapa y que el ganado está potable. Siempre las expectativas son demasiado optimistas. Dale que te pego con el Chiki-Chiki de las narices y unos cuentos pesados que se tiran a por la carne fresca que supone un grupito de ocho gachises que se nos nota de lejos que no haremos asco a una propuesta en condiciones. Yo prefiero mantenerme en un discreto segundo plano, me acomodo con Nati en una mesa libre y a verlas venir. Las demás asaltan la pista de baile sin misericordia y empiezan con el crusaito, el maikel yackson, el robocop y la maldita coreografía.
Primera visita de la noche. Prototipo camisa blanca y pantalón vaquero, rozando los cuarenta, alguna canita revoltosa en un flequillo engominado, invasión olfativa con litros de colonia. Dientes blancos, anuncio profidén. Guaperas. Lastima de ese aire de prepotencia que me baja cualquier excitación posible.
- Qué...¿todo bien? - me pega una mirada de arriba abajo que parece que me quiera hacer una ecografía.
Va comiendome el espacio poquito a poco y no contento con la primera exhibición linguística, prueba de nuevo.
- ¿Te diviertes? ¿Vienes mucho por aquí?
Sin permiso, ya apoya el codo en el respaldo de mi silla y por lo que presiento no va a perder el tiempo. Opto por cortar por lo sano, me levanto y me voy al lavabo. Le dejo el muerto a Nati. No me sale ni el chorrito pero espero un tiempo prudencial a ver si el seductor de tres al cuarto ha encontrado a otra presa. Cuando salgo por fin lo encuentro oteando el horizonte como despistado pero no ha abandonado nuestra mesa, parece que Nati le ha dado calabazas o él no ha intentado camelársela. Tomo asiento y gasto cara de malas pulgas.
SALUSTIANA LA PORQUERA dijo
la pregunta me ha dejado patitiesa -Qué... todo bien?? Que derroche de locuacidaz a la par que inteligencia. Desde luego hay mucho más hombre interesante en el pueblo donde vivo que en esa ciudad donde os moveis. No me extraña que haya tanta mujer lesbiana.- Ante ese panorama yo también lo sería. Además el cerdo de mi ex me quitó las ganas de tener hombre fijo para el resto de mis dias. Ahora me lo monto con mis cerdos. Besos
8 Mayo 2008 | 01:22 PM