Noche de ronda (8)
El silencio se puede cortar con un cuchillo. Perdón, no es del todo verdad, sigue la risa de fondo, al idiota parece que le den cuerda para que se mueva el maxilar inferior, el muy imbécil supongo que se cree que está rodando Torrente IV. Vamos al grano, el horno no está para bollos, está claro que estos dos choris nos están atracando por todo el morro, el que lleva la voz cantante se ha hecho el simpatiquillo con el rollo del bocata pero yo creo que no va ser ni de sobrasada ni de foie-gras, si acaso de maría o de coca, eso casi seguro, me juego el meñique y no lo pierdo. Coño, a mí me cuesta mucho ganar el parné para que estos pazguatos me limpien porque sí. Yo sudo durante todo el día para que estos chorizos me hagan pagar el impuesto revolucionario por la noche, joder, que no...que no me sale de los ovarios, que hay que pararles los pies, que no tienen ni medio guantazo, no sé quien los va a parar ni quién les va a dar el guantazo entero pero que yo no suelto la mosca...que no, que no y que requeteno... Puri, no te subas que luego no hay manera de bajarte del tejado que estos pipiolos no son de la misma pasta que el calvorotas del taxista o que el Alfredito musculitos de queso...no, Purita, estos tíos tienen una mosca tse-tse por cerebro y tal como les pica así actúan. Prudencia, Puri, prudencia.
- No tenemos toda la noche para vosotras...no sé si nos habéis entendido bien....pero me estoy empezando a poner nervioso y cuando me pongo nervioso pues hago cosas que no tengo que hacer...- me dice amenazante al oído el Pinki, me he enterado porque el risitas ha hecho un descanso en su ejercicio preferido y le ha azuzado por lo bajini “ Pinki, eres el puto amo”.
-No sé....yo no llevo mucho pero...- Rosita hace intención de rebuscar en el monedero de su bolsito pero la oscuridad no juega a su favor.
-No, Rosa, no...¡qué coño!- me sale del alma.
-Uyyyyyy.... nos ha salido flamenca la chiquita....-me toca la moral que un niñato como este que tengo delante de mí me diga chiquita en lugar de llamarme de usted como correspondería por educación-. Ya te he dicho que cuando me ponen de los nervios hago cosas que no tengo que hacer...hóstia, quien avisa no es traidor....- gesticula y gesticula sin parar-. Cojones, una vez que utilizo buenos modales esta tía se me sube a la parra...¡¡a la mierda!! Venga, apoquinar hasta el último euro que tengáis y rapidito o me voy a poner todavía más nervioso. Vale ya de cháchara...joder, la puta pasta...
Cuando acaba su discursito saca una navajilla y la abre dejando brillar un filo nada despreciable. Ya lo decía mi padre, cuando mi capital va a menos mi palabra no vale nada. Toca plegar velas, amiga. Yo no me fío un pelo de las intenciones de esta pareja de mongólicos. Para que me den un mal tajo y me envíen al otro barrio. Me jode darles la pasta por el morro, pero más me joderá hacer un viajito al infierno, porque yo creo que no me escapo de conocer al del rabo y las calderas... Bueno, achantando se ha dicho. Abrimos el monedero y empezamos a sacar billetitos. Ochenta euros que se van para el bocata de este par de mendrugos...¡¡¡una buena acción!!!
-Buenas noches,¿algún problema con mis amigas?
El que habla es un tipo que está apoyado tres coches más para allá y que a mí me parece un auténtico ángel de la guarda, no le faltan ni las alas, tiene una chaqueta blanca inmaculada que puede dar el pego. Los saqueadores nocturnos se giran con cara de malas pulgas. Los brazos en jarra y un bamboleo chulesco anticipan un intercambio de impresiones poco amistoso, no sé, no tengo la bola de cristal pero como que pondría la mano en el fuego que esto no acaba con besitos de buena voluntad.
-Gilipollas de mierda, ¿te ha dado alguien vela en este entierro?- la voz cantante siempre es el primero en abrir el fuego.
-Eso, eso...vela...vela...entierro... entierro...- el risitas hace oposiciones al premio Cervantes.
Se lleva la mano al bolsillo, coge una cajetilla de Malboro, le quita la cintita de plástico, corta el protector de papel, saca un pitillo y con toda la parsimonia de mundo se lo coloca en la boca y tiene los cojones cuadrados para dirigirse a los quinquis con toda la flema del mundo.
-¿Tenéis fuego?
¡¡¡Es mi héroe!!! Yo esto lo he visto en alguna película, el puto Bond o el Indiana Jones o yo que sé....pero esto es increíble....éste es el bueno de la peli y viene a salvarnos...¡¡¡me cago en la leche!! Tengo que fregarme los ojos para cerciorarme de que no es un sueño.
- ¿Fuego? ¿Fuego? Te voy a meter un navajazo que te va arder los huevos...- dice el Pinki mientras se pone en posición de ataque
-Te vas a cagar, chaval- jalea el risitas en segundo término, siempre detrás.